Historia

La casa de la abuela, situada en enfrente de la plaza del pueblo, en Pina de Ebro a 38 Km de Zaragoza.

La casa de la abuela, situada frente de la plaza del pueblo de Pina de Ebro
Hace honor a nuestros abuelos.
 
La abuela Isabel, mujer  humilde, con carácter, atenta con las personas  y con un especial sentido del humor. Si hoy viera en que se ha convertido esa casa en la que paso tantos años de su vida, con esa sonrisilla y brillo en los ojos, lo diría todo.
 
No olvido al abuelo, que apoyado con las dos manos en su bastón, asentiría con la cabeza. Él destacaba por la observación, el silencio, su pasión por la música, las flores, viajes y el buen comer.

Durante muchos años la abuela trabajo en la cocina de esa casa, en la que tras horas y horas de trabajo acabó convirtiéndose en la casa familiar.
Tengo  tan buenos recuerdos de la casa de la abuela, pero en especial cuando abría la puerta.

Uummm…,  aún lo siento, puedo olerlo. Un olor que despertaba los sentidos de cualquiera.
El olfato avisaba y guiaba hasta la cocina. Y sí, allí estaba ella, en postura de vigilante con ese delantal a rayas verdes, sentada al lado de los fogones.
“Especial momento”, la fórmula secreta está a punto de ser descubierta. 
Ssshhh!!! Y muy bajito decía: fuego lento, cuidado, mimo y mucho amor. Y al momento se le dibuja una sonrisa sincera y dulce. Me había desvelado la fórmula secreta.
“Tiempo y paciencia” eran las palabras de la abuela Isabel en la cocina.
Fueron tantos días, tantas horas viviendo y sintiendo el mismo momento que esa filosofía, esa forma de hacer para que los demás sientan,  sigue viva y perdura en el tiempo.

Despierta los 5 sentidos entrando en “La Casa de la Abuela”


Rincones llenos de recuerdos en la casa de la abuela